domingo, 7 de diciembre de 2008

Petición al Universo

No creo en los Reyes Magos, ni en Santa Claus, ni en ninguna de sus variantes. Detesto los villancicos y las luces que adornan las ciudades en estas fechas. Soy una de esas personas con el espíritu navideño arrinconado en algún lugar olvidado y oscuro. Pero sí creo que las estrellas, el sol, los bosques, los ríos y, en definitiva, el Universo me tienen reservando algo muy especial y que basta con pedírselo para que lo concedan. Así que, ahí va mi petición al Universo para el nuevo año que se avecina:

Deseo un compañero de vuelo de mirada inquieta, expresiva y soñadora. Que se afane en descubrir y aprender cosas nuevas cada día y que, a pesar de los años, no haya perdido la capacidad de asombrarse ante la vida y sus retos diarios.

Una persona que me haga reír, que le guste disfrazarse y bailar sin miedo a pisarme los píes. Sobre todo y por encima de todo, que disfrute jugando con niños (imprescindible que se emocione cuando uno le elija para que ate sus zapatos).

Que también le gusten los animales, incluidos los murciélagos (¿acaso soy la única que sabe que están en peligro de extinción?).

Dispuesto a contarme los lunares de la espalda cada noche antes de acostarse. O en su defecto, que me cuente un bonito cuento de esos que no tienen moraleja ni doble moral oculta. La mejor anécdota del día también es buena opción para estos momentos.

Que haya aprendido de los errores del pasado y que no tema volver a cometerlos en el presente. La vida es un aprendizaje continuo y tanto el pasado como el futuro son mentiras, sólo existe el presente.

Buen amante. Esto es muy fácil de explicar, que no se sienta culpable por masturbarse y que no se la haya medido desde la adolescencia.

Tolerante con otras culturas y formas de vida quedándose sólo con lo positivo que éstas aportan a su propia vida.

Con una profesión liberal y con muchas inquietudes saliando a flote a diario. Los barrenderos poetas, los bomberos circenses o los caballeros andantes serán los primeros de la lista.

Que sepa cocinar, planchar y cuidar las plantas (si observa las plantas cada día y se alegra cuando descubre que han crecido tiene diez puntos extras).

Con capacidad de escucha activa.

Sin dependencias afectivas muy marcadas, especialmente de la mujer que le parió.

Que se duche y se lave los dientes a diario. Algo obvio, pero que no viene mal recordar.

Que no fume, tenga una alimentación equilibrada y que me elija como compañía para emborracharse una vez al año, pero que mejor que lleve un libro entre las manos que una copa.

Que no tenga miedo a criticar lo que escribo o mi comportamiento cuando estoy apática y sin ganas de evolucionar. En mi defensa diré que estos momentos son muy raros en mí, pero cuando me pasa soy terrorífica y necesito que me recuerden que tengo días mejores.

Con ganas de enamorarse de verdad y de encontrar a esa persona especial que todos buscamos aunque nos cueste reconocer.

Y ya puestos a pedir, que sea alto, resultón y, como dice Josefa, un buen mozo, trabajador y honesto (lo de temoroso de Dios lo omito porque le prefiero ateo o agnóstico).

Si es de género masculino, entre treinta y cuarenta años, soltero y sin compromiso y residente en Madrid o alrededores, mejor que mejor.

Y como no sirve de nada pedir sin ofrecer nada a cambio, diré que mis amantes han dicho de mí que tengo unos ojos bonitos y una mirada especial, como la de los niños pequeños cuando empiezan a descubrir el mundo que les rodea; que tengo unas buenas extremidades (una amiga en una ocasión me dijo que si ella tuviera mis piernas se iba a hacer más puta); que mi olor es tranquilo y sereno; me han apodado con "la niña", " la pirata de las sílabas" o "la soñadora incansable"; también dicen que soy atenta y muy cariñosa, pero algo rencorosa y muy, pero que muy charlatana. Ahora mismo no recuerdo nada más, pero estoy deseando seguir ampliando la lista con cosas nuevas. ¿Alguien se anima?

12 comentarios:

Daniel H. M. dijo...

Jejeje, anda que como luego te venga el Universo con un jersey y unos caramelos de limón... Suerte en el solsticio y veliz próxima vuelta al sol (aunque cada vez se celebre antes ;D)

La Maga dijo...

Bueno pues sí el Universo me trae un jersey y unos caramelos de limón pues los guardo para cuando llegue el super hombre éste que he descrito. Estoy perdida ¿de qué solticio hablas criatura?

Besos.

Daniel H. M. dijo...

Ya sabes, la navidad no es más que la interpretación cristiana del ancestral solsticio de invierno, el día con la noche más larga a partir del cual el sol gana la batalla a las tinieblas y los días comienzan a crecer, dando pie a la primavera y culminando en el del verano, también conocio como noche de San Juan. Al pedirle el "deseo" al Univierso pensé que lo sabías. Por cierto ¿al final te vas a la nieve?
Besos

La Maga dijo...

Pues de momento no me voy a la nieve, sigo en lista de espera. Hasta la Noche de San Juan anda que no queda y todo lo que tenga que ver con la Iglesia Católica me resulta tan gore. ¿Cómo pueden tener un señor crucificado de imagen? Para que es la forma que tienen de decirnos "Tú no te quejes que mira él todo lo que sufrió". Gore total.

estrella dijo...

Como no creas en los reyes magos o en papá noel....no creo que lo encuentres, es si que es un milagro.

La Maga dijo...

Bueno Estrella creo en los milagros y claro que lo voy a encontrar, qué poco optimista.

qaesar dijo...

Pues no pides tú nada, tía... Cualquiera se presenta de candidato!!! Aunque no se pierde nada por intentarlo... jajaaajj

Bssss

La Maga dijo...

Tampoco es tanto, no he pedido un millonario y tampoco digo nada de la marca del coche.

Tesa dijo...

Esto si que es una carta a los reyes magos o papá noel con sustancia.

Y pide, porque dicen que si deseas mucho algo lo consigues, por esos los árabes tienen un proverbio que dice "cuidado con lo que sueñas, que luego lo consigues" o algo, así.

Que cumplan el ciento por ciento sí es un milagro, pero que se acerquen al menos en un 80% pues lo hay, son pocos y a veces cuesta unos años encontrarlos. Eso sí no suelen tener dinero, por lo que tienen que tener mucho sentido del humor y tu también para pasarlo bien en las épocas más complicadas.

Lo vas a conseguir, con un poco de flexibilidad en tus pretensiones.

Un abrazo, Maga.

La Maga dijo...

Pues no sé yo lo de la flexibilidad porque con los años cada vez estoy más exigente y aguanto menos.

Clón Adrián dijo...

A mi me gustó la forma de tu petición. En mi caso me faltaría cocinar, planchar y cuidar las plantas; a saber que 1,70, que es lo que mido, no es de alguien alto.
Te ofrezco a cambio otras fascinaciones, sin embargo, el peor caso es que vivo muy lejos de ti. Ah, pero qué encantadora me pareces.

La Maga dijo...

Muchas gracias por lo de encantadora. Yo mido 1,77, no soy precisamente una españolita de a pie. Creo que la media está en unos diez centímetros por debajo, pero, además, creo que eres bastante más joven, aunque por lo que me ha dado la impresión tienes mucho potencial.

Un besote.